jueves, 15 de abril de 2010

LOS REALEJOS AL DÍA,

ALGUNOS APUNTES SOBRE LA PASADA SEMANA SANTA

ARTÍCULO DE: Esteban Domínguez

También la Semana Santa se ha sometido en algunas parroquias de la Isla a diferentes cambios que notamos todos. Criterios y formas que los párrocos imponen en sus parroquias como si se tratada de hacer nuevos gobiernos, y donde notamos que ya todo es distinto.
Este año, con más tiempo libre, intenté asistir a algunas parroquias como la de la Concepción de Santa Cruz y la de San Francisco. También la de la Peña de Francia en el Puerto de la Cruz y la de Santiago Apóstol en Los Realejos.
En la de la Concepción capitalina me encontré con un buen amigo sacerdote, quien me reconoció y me dijo: “su cara creo que la conozco”. El era don Mauricio González párroco de la Concepción y vicario que lo fue por muchos años en la Diócesis de Tenerife, quien además, visitó muchísimas veces las parroquias realejeras de la Concepción y El Carmen respectivamente. Los dos nos pusimos a hablar del Realejo, de los curas que por aquí habían pasado y de otras cosas. Fue una sorpresa bastante agradable. Allí me gocé el Miércoles Santo, con una celebración muy solemne, y donde pude contemplar imágenes muy bonitas.
La Concepción de Santa Cruz ha cambiado muchísimo con la llegada de don Mauricio y se están recuperando muchas obras de arte.
El Jueves Santo me fui a la de San Francisco. Allí me llamó la atención el Cristo de las Tribulaciones tan venerado por aquella comunidad tan cercana al popular barrio de El Toscal. El párroco titular es don Jacinto Barrios Acosta, y los parroquianos le tienen un gran afecto. Las imágenes de este templo, son obras de arte y el retablo mayor, una joya sin duda alguna.
En cuanto a la celebración, puede manifestar que fue muy bien cuidada. El respeto se impuso en todo momento, y me hizo recordar viejos tiempos. La participación en estos actos fue muy numerosa como era de esperar según manifestaba el párroco un tanto emocionado.
El Viernes Santo me fui a la Peña de Francia del Puerto de la Cruz a la función de las cuatro de la tarde. Noté la ausencia del padre Ángel Castro.
La función religiosa no era la que yo esperaba. Noté la ausencia de las Hermandades y Cofradías y la fría participación de los portuenses. En fin, me llevé un desengaño total cuando contemplé el Monumento con muy pocas flores y escasa luz de velas, y como el concelebrante acudió a retirar el Santísimo sin la Hermandad que allí no se encontraba, sin el Palio y sin el Guión.
Destacar si cabe, el cuidado de los tronos, y sus imágenes bien adornadas de flores, pero la celebración dejó mucho que desear. Debe ser que estamos acostumbrados a los actos solemnes vividos en las dos grandes parroquias de Los Realejos: (Santiago Apóstol y La Concepción).
Sobre las seis de ese mismo día acudí a la parroquia de Santiago Apóstol. La celebración era totalmente distinta a la de la Peña de Francia del Puerto de la Cruz, en la de Santiago Apóstol me encontraba a gusto. La Lectura de la Pasión y la celebración en si, nos trasladaba a los años de la adolescencia.
Posiblemente cada párroco tenga su librito, pero lo que no se puede perder son las formas, que visto de otra manera, parece poco importar ni debemos fijar la atención en algo que carece de importancia para la gran mayoría. Pero si me dieran a elegir donde quiero pasar mi Semana Santa, me quedaría con las dos parroquias citadas de Santa Cruz y las realejeras, porque aquí se vive la Semana Santa con intensidad y recogimiento. Lo visto en el Puerto de la Cruz tengo que decir que no fue de mi agrado. Posiblemente, porque no estamos acostumbrados a las celebraciones que realizan allí los agustinos., pero ante los Ojos de Dios, todas tienen el mismo valor.

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