martes, 10 de agosto de 2010

VILLEROS ILUSTRES,

LA CATEDRAL DE FRANKFURT

ARTÍCULO DE: Bruno Juan Álvarez Abréu

No fue nunca en su sentido genuino una catedral ya que nunca hubo en ella obispo. No obstante desde el siglo XVI ostenta este título honorifico. No solamente por estar construida en varias épocas, sino también por su historia es un testimonio importante para todas las épocas y todos los tiempos.
Aproximadamente en el año 680 se construyó sobre el sepulcro de una joven noble de la dinastía merovingia una iglesia de piedra. La más antigua que hasta ahora se conoce en la zona media del Rin. En el año 794 en una construcción posterior se celebró el gran concilio de Carlomagno. Más tarde la Pfalzkapelle de los reyes carolingios y otones, fue dedicada al culto de San Bartolomé y Carlomagno.
Desde el siglo XII tiene lugar en esta iglesia la elección del Emperador Romano y Rey alemán, y desde 1562, también su a coronación. Por el año 1315 se construyó el Coro y más tarde. En 1342, el Crucero, para conseguir una estancia donde tuviera lugar la coronación del Rey. En el 1415 la cuidad edificó en el lugar del ayuntamiento viejo la majestuosa torre como testimonio del orgullo de los ciudadanos por su iglesia, Después de un incendio devastador en 1867, fueron construidas-de nuevo la nave gótica, la torre y el vestíbulo. El adorno y la construcción atestiguan que la catedral no fue construida principalmente como un monumento histórico, sino como un edificio en donde se da gloria a Dios.
El Vestíbulo fue construido en estilo gótico nuevo, por el arqui­tecto José Denzinger en el siglo XIX. El altar de la Santísima Trinidad, Es el único resto que queda de la decoración barroca de la catedral. En el claustro se encuentra el MUSEO DE LA CATEDRAL en el que se muestran el tesoro, objetos sagrados y ornamentos de los siglos XV-XIX, así como restos arqueológicos encontrados en la catedral. En el Vestíbulo se encuentra como testigo del mensaje de la fe cristiana, el grupo escultórico "la Crucifixión", de Juan Backoffen (1509), que en sus origines perteneció al cementerio que había al lado de la catedral, y que fue y aún hoy lo es, signo de consuelo y esperanza en la resurrección. En la capilla gótica llamada "Scheid-Kapelle" (1487) se encuentra la PIEDAD de Caspar Weis. Es lugar de recogimiento y oración. Igualmente se encuentra en la ya mencionada "Scheid-Kapelle", la CAPILLA DE BAUTISMO con una Pila Bautismal barroca, en la cual a través del Bautismo, nuevos cristianos entran a formar parte de la Comunidad de los creyentes. La figura de Juan el Bautista recuerda la escena bíblica del Bautismo de Jesús.
El CRUCERO, es por varios conceptos, centro de la iglesia. Aquí tenía lugar en la Edad Media, la proclamación del nuevo Empera­dor, y desde 1562, también su consagración y coronación. Hoy, con su nuevo altar de Ulrich Hahn (1993), es el centro de la cele­bración y de los servicios religiosos en la catedral. En las columnas del coro y en los nichos del Crucero, se ve una sucesión de ALTARES, edificados con restos originales del gótico, por el entonces párroco de la ciudad y por Monzenberger coleccio­nista de objetos de arte, como testimonio permanente del mensaje cristiano. La Capilla MARIANA, con su altar gótico de la Dormición (1434- 1438), muestra en sus pinturas el alegre colorido del siglo XIX. La representación de la muerte y resurrección de María, son para nosotros que lo contemplamos motivo de consuelo y esperanza. La que fue capilla de la Magdalena hoy CAPILLA DEL SEPULCRO DE CRISTO, nos recuerda, como todas las demás representaciones de la vida y de la pasión de Cristo, la esperanza que nace de su Resurrección. La PARTE SUR DEL CRUCERO, al lado del órgano en el coro alto (1953 - 1994) en lo que fue casa parroquial y en la cual se guardaba el Santísimo Sacramento, cobija la reliquia del cráneo del Apóstol San Bartolomé. Es el lugar donde se honra a un testigo de la fe de los primeros tiempos. En la PARTE NORTE DEL CRUCERO, podemos contemplar el "Duelo", pintura de Anthonis van Dyck, regalo de la familia Brentano (1854) a la catedral. Esta pintura junto con las lápidas de los patricios ofrecidas por los ciudadanos, son un signo de la fe y el Interés que siempre tuvieron en el adorno de la catedral.
En la antigua capilla de Pedro y Marcelino, que también hacía de biblioteca, se reunían los 7 gremios que elegían al Rey, por eso se llama también CAPILLA DE LA ELECCION. Continuando con esa función que tuvo en el pasado, esta Capilla se destina hoya la oración por una política justa en el mundo.
En la SILLERIA DEL CORO, los señores pertenecientes a las distin­tas instituciones unidas a la catedral, hacían su oración diaria por el Rey, la ciudad y la parroquia. Las pinturas, las tallas y las-esculturas en y sobre la sillería del coro, recuerdan especialmente a los patro­nos de la iglesia, el apóstol San Bartolomé y Carlomagno, los cua­les en aquellos tiempos, como hoy, invitan a los creyentes a alabar a Dios. En el ABSIDE del coro, el retablo gótico del altar mayor muestra escenas sacadas del evangelio de la niñez y de la Pasión de Jesús. Las figuras de los apóstoles y de los padres de la iglesia, manifies­tan la extensión del evangelio a través de los creyentes. En el altar del Santísimo Sacramento, se guarda la Sagrada Eucaristía, que nos recuerda la presencia de Dios entre los hombres, a través de todos los tiempos.

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