ARTÍCULO DE: Evaristo Fuentes Melián
Quiero dar información sobre Chile 1962. El equipo de España se concentró en Viña Del Mar. Pero se pelearon (muy similar a lo que acaba de pasar con Francia en Sudáfrica 2
010) entre ellos los jugadores y entrenador de nuestra selección (entonces no era La Roja, Franco quiso cambiarle hasta el color de la camiseta…) y España fue eliminada de entrada, cuando probablemente tenía el mejor equipo de todos los tiempos: estaban nacionalizados Di Stefano, Puskas y no recuerdo si el francés Kopa también. Un equipazo. Pero se pelearon, y en el último partido de esa primera fase salieron los suplentes. Total: España eliminada.
A Canarias no había llegado la TV y en la Península (no toda) se vieron los partidos de España en Chile 62 en diferido. Este dato se puede constatar con los estudiantes canarios que había entonces en la Península.
Por otro lado, mi amigo, orotavense y madridista, Santiago (q.e.p.d.) fue varias veces a Las Palmas en barco, a mediados de los años cincuenta, a ver al Real Madrid. Llegaron a ir hasta diez o quince fulanos en un camarote de tercera, por debajo de la línea de flotación. Cuando daba bandazos el barco, entraba el agua por la escotilla, el ojo de buey o ventanuco, y había que cerrarlo. Era toda la noche, salía a las doce de la medianoche de Santa Cruz y llegaba a La Luz y Las Palmas a las ocho o nueve de la mañana (no atracaba antes por motivos portuarios). Una vez llegó a ir Pepe Quevedo, que ya era algo mayor, un carpintero cuya carpintería estaba debajo de la terraza del Teatro Atlante, La Orotava.
Una noche iban varios durmiendo, algunos en el suelo, puesto que se habían colado en el camarote especie de “EL CAMAROTE DE LOS HERMANOS MARX”, pero sin mujeres….Y entonces, uno que estaba en una litera cerca del ventanuco circular hizo una pillería: lo abrió adrede para que entrara el agua y despertara sorpresivamente a los que dormían en el suelo, con el consiguiente cabreo de los afectados…
Recordaba Santiago, que entre la afición amarilla de la UD (supongo que la de general) había muchas mujeres, y una vez en un trance del juego, el extremo francés madridista Kopa cayó al suelo, y las mujeres desde la grada gritaban al jugador amarillo más cercano:
“¡¡¡Mátalo, mátalo!!!”
O sea, que la célebre frase del manager argentino Bilardo:
“¡AL ENEMIGO, NI AGUA!”
Había sido con anterioridad acrecentada en virulencia, en aquellos primeros años de la UD Las Palmas en Primera, en el ya desaparecido Estadio Insular. ¡Qué tiempos!
Un saludo de,
ESPECTADOR
010) entre ellos los jugadores y entrenador de nuestra selección (entonces no era La Roja, Franco quiso cambiarle hasta el color de la camiseta…) y España fue eliminada de entrada, cuando probablemente tenía el mejor equipo de todos los tiempos: estaban nacionalizados Di Stefano, Puskas y no recuerdo si el francés Kopa también. Un equipazo. Pero se pelearon, y en el último partido de esa primera fase salieron los suplentes. Total: España eliminada.A Canarias no había llegado la TV y en la Península (no toda) se vieron los partidos de España en Chile 62 en diferido. Este dato se puede constatar con los estudiantes canarios que había entonces en la Península.
Por otro lado, mi amigo, orotavense y madridista, Santiago (q.e.p.d.) fue varias veces a Las Palmas en barco, a mediados de los años cincuenta, a ver al Real Madrid. Llegaron a ir hasta diez o quince fulanos en un camarote de tercera, por debajo de la línea de flotación. Cuando daba bandazos el barco, entraba el agua por la escotilla, el ojo de buey o ventanuco, y había que cerrarlo. Era toda la noche, salía a las doce de la medianoche de Santa Cruz y llegaba a La Luz y Las Palmas a las ocho o nueve de la mañana (no atracaba antes por motivos portuarios). Una vez llegó a ir Pepe Quevedo, que ya era algo mayor, un carpintero cuya carpintería estaba debajo de la terraza del Teatro Atlante, La Orotava.
Una noche iban varios durmiendo, algunos en el suelo, puesto que se habían colado en el camarote especie de “EL CAMAROTE DE LOS HERMANOS MARX”, pero sin mujeres….Y entonces, uno que estaba en una litera cerca del ventanuco circular hizo una pillería: lo abrió adrede para que entrara el agua y despertara sorpresivamente a los que dormían en el suelo, con el consiguiente cabreo de los afectados…
Recordaba Santiago, que entre la afición amarilla de la UD (supongo que la de general) había muchas mujeres, y una vez en un trance del juego, el extremo francés madridista Kopa cayó al suelo, y las mujeres desde la grada gritaban al jugador amarillo más cercano:
“¡¡¡Mátalo, mátalo!!!”
O sea, que la célebre frase del manager argentino Bilardo:
“¡AL ENEMIGO, NI AGUA!”
Había sido con anterioridad acrecentada en virulencia, en aquellos primeros años de la UD Las Palmas en Primera, en el ya desaparecido Estadio Insular. ¡Qué tiempos!
Un saludo de,
ESPECTADOR

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